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Nº 14 |
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Diciembre de 2009 |
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Boletín digital de Carteles - Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano |
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Sumario |
Presentación |
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Presentación
Actualidad del cartel Breves notas t(e)óricas Experiencia en el cartel Reseñas de actividades Nuevos carteles Busca cartel ¿Qué es el cartel? ____________________
Dirijan sus aportaciones a: Extensión máxima: 3000 caracteres incluyendo espacios
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Por Miquel Bassols El cartel bisagra Hace unos días escribí unas líneas sobre el pase - experiencia y dispositivo - como una bisagra de la Escuela, como un dispositivo que permite transmitir lo más íntimo y singular de la experiencia de convertirse en analista hacia el exterior que habita en la Escuela misma y hacia su exterior en el discurso social. Pues bien, el dispositivo del cartel me parece que es la otra bisagra inventada por Jacques Lacan para que las aberturas de la Escuela sean verdaderos lugares de pasaje y no barreras de clausura. El cartel, como lugar de elaboración de un saber de cada uno de sus miembros en un trabajo que es también colectivo, es un lugar de pasaje del saber del psicoanálisis entre lo interior y lo exterior de la Escuela. Tres experiencias distintas
en carteles vienen ahora a ponerme de manifiesto esta función de bisagra del
cartel de maneras diversas. Los otros dos carteles en los que participo actualmente tienen rasgos distintos en esta función de bisagra y hacen presente la extimidad de la Escuela de dos modos diversos. Uno está integrado por dos miembros y por tres no miembros de la Escuela. Inscrito en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, esta circunstancia hace presente en ella una exterioridad de hecho, una exterioridad que cumple una doble función de control y de transmisión que siempre debería ser propia del cartel de una forma u otra. El cartel tiene un tema que se está trabajando de modo específico para cada miembro siguiendo el hilo del Seminario XVII de Jacques Lacan, “El reverso del psicoanálisis”. El tema articula tres términos, “Discurso, capitalismo y subjetividad”, que son cada uno el reverso del otro: el sujeto y el discurso del Otro, el discurso del psicoanalista como reverso del discurso del Amo, el capitalismo como una reversión de términos de este último. El tercero de los carteles es el cartel del pase B9 de la École de la Cause freudienne, cartel en el que cumplo la función de Más uno y que tiene la delicada función de decidir el nombramiento de los Analistas de la Escuela (AE) a partir de la retransmisión de los testimonios de los pasantes por los pasadores. Realiza así un trabajo clínico en los más fino y depurado de la experiencia analítica, allí donde el sujeto realiza el pasaje de analizante a analista y se postula a la Escuela como el que puede ser analista de su experiencia. La experiencia en este cartel del pase está suponiendo para mí una enseñanza crucial sobre cuál es la verdadera pareja-sinthoma de los analistas tomados uno por uno y para entender cuál es hoy la verdadera pareja-sinthoma de la Escuela tomada como sujeto que hace presente el discurso del psicoanálisis en la contemporaneidad. Diciembre de 2009
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Breves notas t(e)óricas
Notas sobre terapéutica, ética y psicoanálisis
Cartelizantes del cartel “Bioética y Psicoanálisis”
Estas notas que enviamos las cartelizantes del cartel “Bioética y Psicoanálisis” han sido tomadas horas después de la reunión del cártel que tuvo lugar el 17 de noviembre de 2009, para intentar condensar algunas ideas que habían surgido durante la reunión y que suscitaron un animado debate. Son notas, por tanto, que no representan la conclusión de un trabajo, sino que, por el contrario, plantean para la elaboración algunas ideas, para desde ahí relanzar el trabajo. Las compartimos a través de cartel-express con el ánimo de transmitir el momento vivo de la elaboración de cada uno en compañía de otros que ofrece el espacio del cartel.
Por Esther González
Un apunte para cartel-express
El psicoanálisis se separa de las demás prácticas psi en el sentido de que no toma como criterio único la existencia o modificaciones de un síntoma; por eso no es una terapéutica como las demás; eso no quiere decir que no se obtengan efectos terapéuticos.
Lo que diferencia el psicoanálisis de las demás prácticas es que tiene en cuenta el sujeto; esto va más allá del síntoma, sosteniendo la responsabilidad ética del sujeto, implicándole en el desorden del cual se queja y no como víctima del significante del Otro.
En el discurso de la ciencia, donde se encuentra la medicina y las TCC, se hace equivaler el sujeto a lo neurológico, lo que implica un efecto de desresponsabilización y la idea de que el malestar, el síntoma, tiene que ver con un exceso o un déficit en la regulación de algún neurotransmisor, o bien en alguna anomalía de la estructura cerebral. La idea es que se puede prescindir de la subjetividad: solo existe lo que se puede objetivar, lo que se puede medir y formalizar.
Para la ciencia existe la posibilidad de armonía entre el sujeto y el medio, el sujeto se puede adaptar al medio: se trata de un sujeto que se puede moldear.
Para el psicoanálisis hay algo en el sujeto humano que es inadaptable, no hay posibilidad de armonía entre el sujeto y el medio; no se trata por lo tanto de erradicar los síntomas, sino de “arreglárselas con”.
Por Silvia Grases
Notas sobre “psicoanálisis y terapéutica”, al hilo del cartel “Bioética y Psicoanálisis”
El psicoanálisis no es una psicoterapia. Una psicoterapia tiene un fin terapéutico, y eso significa, en pocas palabras, que apunta a conseguir efectos normalizadores del yo, a costa del borramiento del sujeto. Ahora bien, si el psicoanálisis no es una psicoterapia, ¿debemos deducir, entonces, que no tiene que ver con la terapéutica? Es obvio que entre los fines del psicoanálisis no está una supuesta normalización del sujeto, sino rescatar su particularidad irreductible. Pero Lacan se refirió al psicoanálisis diciendo que “no es una terapéutica como las otras”. Es decir, el psicoanálisis no sólo no es ajeno a los efectos terapéuticos, sino que puede reclamar, con dignidad, ocuparse de ese campo. La terapéutica concierne al psicoanálisis, que, al mismo tiempo, no es una terapéutica como las otras. No es una terapéutica que aspire al borramiento o al taponamiento de la división subjetiva. Y, sin embargo, el psicoanálisis es capaz de aliviar el malestar del sujeto al otorgarle un margen de maniobra dentro de los significantes y del goce del que está preso. Ese es el efecto terapéutico que persigue el psicoanálisis, sin perjuicio de que, a lo largo de la cura, se le sumen otros, “por añadidura”.
Por Carolina Tarrida
Notas de Cartel
Una cuestión para empezar: ¿cómo trabajar desde la orientación psicoanalítica lacaniana en el mundo, sin dejarse absorber por la exigencia de curar?
A lo largo de la historia del psicoanálisis, se ha ido cerniendo en el núcleo del inconsciente una falla fundamental. Desde Freud que ya plantea que “hay un conflicto irresoluble en el sí de la estructura psíquica”, pasando por Lacan en el que encontramos una afirmación de la contundencia de “no se puede terapeutizar la psique”, hasta Miller cuando dice en Cosas de finura, “es impensable reparar el defecto profundo del psiquismo, reducir la inadecuación radical”.
A diferencia de las psicoterapias en las que se busca el efecto terapéutico como objetivo principal, siendo éste lo que el otro social o sanitario considera como tal, el psicoanálisis trabaja desde una posición ética determinada, esto es, respetando radicalmente la subjetividad con todo lo que ello supone. Es decir, a menudo podemos encontrar en la clínica soluciones que el paciente construye y que le son útiles para vivir, y que jamás serían consideradas terapéuticas según el discurso del amo.
Entonces se abre otra cuestión para seguir trabajando ¿de qué efectos terapéuticos se trata en psicoanálisis?
Por Araceli Teixidó
Terapéutica y ética
Se ha planteado en el cártel la cuestión de que parecería que no hay un interés por lo terapéutico en psicoanálisis. Nos llegamos a plantear ¿existe una disyuntiva entre ética y terapéutica?
El psicoanálisis “cura” a muchos de los sujetos que atiende ¿Cómo planteamos nuestra intervención cuando alguien nos consulta? Porqué cuando alguien consulta no suele ser directamente para saber sino para sentirse mejor, eventualmente a partir del saber.
Aproximación: no suturamos el conflicto ético[1] que está en la base del malestar psíquico pero aliviamos al sujeto de su carga. En cierta medida esto es debido a que el poder formalizar el sujeto mismo las dificultades de que se trata permite que se resuelvan o como mínimo se toleren mejor. Por otro lado, es debido al efecto de transferencia que promueve el deseo del analista. Es una transferencia que alivia.
En la medicina también suele haber un efecto de transferencia debido a la formalización operada por el médico pero tal como se plantea en la actualidad, este efecto deja al sujeto alienado al deseo de un médico que no controla sus efectos.
Así encontramos sujetos que en psicoanálisis se pueden amarrar al puerto de un analista, y sujetos que en medicina van “a la deriva entre derivaciones” como señalaba en la reunión de hoy Esther González.
En medicina se está en relación a un ideal terapéutico – un conocimiento de lo que es el bien del sujeto -. El fin de las actuaciones del médico es curar. Habrá que distinguir la ética subyacente a la disciplina de la posición ética del profesional que la ejerce.
En psicoanálisis se está en relación a un conflicto ético irreductible. El fin de las actuaciones del psicoanalista es permitir al sujeto conocer el conflicto y tomar una decisión. Este proceso es terapéutico y es ético.
No podemos oponer ambas terapéuticas. Cada una tiene su indicación. Pero cuando se habla de ética desde la medicina lo que está en duda no es el conflicto del paciente si no el del propio médico al aplicar su terapéutica. Podemos entonces oponer ambas éticas porque se trata de sujetos distintos (paciente en el caso del psicoanálisis y médico en el caso de la medicina) quedando elidido el paciente como sujeto en el caso de la medicina. La apelación al principio de autonomía como un intento de recuperación del mismo puede dejar al sujeto aislado.
[1] Cottet, S. Freud y el deseo del analista. Ed. Manantial. Buenos Aires, 1988. Pág.123
Barcelona, 17 - 22 de noviembre de 2009
Nuevos carteles
Sede de Cataluña
Fecha de constitución: 26 de septiembre de 2009
Tema: La fibromialgia desde la perspectiva psicoanalítica
- Cartelizantes:
- Ana Plaza: De mujeres y psicosis
- Lluisa Andreu: Fenómeno psicosomático y fibromialgia
- Mercedes de Monnier: Incidencias de los afectos en el cuerpo
- Pilar Ballester: Masoquismo y fibromialgia
- Jorge Sosa (Más uno): El mecanismo del dolor en la fibromialgia
Sede de Cataluña
Fecha de constitución: octubre 2009
Tema: Bioética y Psicoanálisis
- Cartelizantes:
- Esther González: Ética y clínica en medicina-ética y clínica en psicoanálisis
- Carolina Tarrida: Discurso psicoanalítico y práctica médica ¿un encuentro posible?
- Araceli Teixidó: El sujeto de la bioética y el sujeto de la ética en psicoanálisis
- Silvia Grases (Más uno): La posición del médico y la condición de enfermo
Sede de Cataluña
Fecha de constitución: noviembre 2009
Tema: Práctica con niños y adolescentes a partir del Otro pulverizado
- Cartelizantes:
- Anna Waisman: El saber pulverizado, los alumnos y el discurso universitario
- Carlos Borobia: Cómo sostener la función educativa a partir del Otro precario
- Patricia Heffes (Más uno): Consecuencias clínicas de las relaciones actuales entre hombres y mujeres
Catálogo Online
Los carteles inscritos desde 2007 los puede encontrar en la página web de la ELP en:
http://www.elp-debates.com/orienta_carteles.html#CATALOGO
Busca cartel
El "busca cartel" quiere facilitar el encuentro entre personas interesadas en formar un nuevo cartel. Para ello diríjanse a: cartel_express@yahoo.es indicando sus datos, el tema de trabajo y cualquier otra particularidad que consideren
Busca cartel:
¿Qué es el cartel?
¿Qué es?
El Cartel es un grupo de trabajo. Se entra al cartel por un interés sobre a un tema. Se eligen cuatro para hacer un trabajo que debe tener un producto propio y no colectivo. Los cuatro se reúnen en torno a un Más-Uno que, "si bien es cualquiera, debe ser alguien"; es el encargado de provocar la elaboración de cada uno.
Ahora estamos en la apuesta de los carteles fulgurantes y el número de integrantes y la duración –máximo dos años–, puede variar.
Terminado el trabajo, el Más–Uno será el encargado de la selección, la discusión y el destino que se reservará al trabajo de cada uno. Luego se disuelve el Cartel y permutan sus integrantes.
¿Quién puede participar?
Cualquier persona que quiera trabajar en un tema que le convoque. Participan miembros y socios de la Escuelas, inscritos en el Instituto del Campo Freudiano y cualquier persona que manifieste su deseo de participar.
¿Cómo inscribir un cartel?
Los carteles se inscriben en la Escuela. Cartel Express es el boletín que recoge el catálogo de los carteles en funcionamiento, su actualidad, breves aportaciones teóricas y reseñas puntuales.
Para inscribir un cartel hay que enviar los siguientes datos a cartel_express@yahoo.es:
Tema del cartel; miembros y rasgo de cada uno; Más Uno y fecha de constitución.
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